Historias de paquetes

En nuestras pesquisas por Internet, buscando información e ideas, nos hemos topado con algunas historias sobre mensajería y paquetes que no queríamos dejar pasar de largo. La primera que os presentamos está publicada en inglés, por lo que os hemos traducido la parte más fundamental. Si vosotros conocéis cualquier otra historia, por favor, compartidla con nosotros ;-).

Paquetes de patriotismo… desmedido

Es una historia ya algo antigua (publicada en noviembre de 2009), pero en España pasó desapercibida, al menos para nosotros. Además, hemos encontrado un final feliz -leer más abajo-. Si queréis leer la versión original en inglés, está en Telegraph.

“Joanne Goody-Orris y su compañero Maurice Benton, ambos de 79 años, de Somerset, empezaron a enviar paquetes a los soldados destinados en Afganistán hace dos años y medio. Desde entonces han realizado el envío de cerca de 6.000 paquetes que contienen de todo, desde chocolate a patatas fritas o necesidades como toallitas húmedas o calcetines gruesos. Conducen cientos de millas cada semana, recogiendo donaciones de negocios locales y de particulares e instalando stands en ferias y otros eventos. Incluso se pasan horas escribiendo cartas de cuatro páginas a cada soldado.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa ha determinado que las tropas tienen bastantes recursos y ha dicho a estos pensionistas que dejen de enviar paquetes, argumentando que el transporte extra que hace falta realizar para recogerlos podría poner en peligro las vidas de dichos soldados.

La pareja envía seis paquetes al día, cada uno con el tamaño de una caja de zapatos y un peso máximo de 2 kilos.

[El teniene Adam Kurzeja (en la imagen) recibió el paquete número 5.000]

La pareja ha decidido ignorar la prohibición del Ministerio de Defensa. Dejarán de enviar paquetes durante las fiestas de Navidad, como hasta ahora han hecho, para evitar retrasar los paquetes que envíen las familias y amigos de los soldados, pero están decididos a seguir enviando paquetes después de Año Nuevo.

El caso es que nos interesamos por esta historia y hemos querido saber más (no ha sido cosa fácil). Según se publicó el pasado 1 de enero de 2010 en This is Dorset, el mismo teniente antes citado, Adam Kurzeja, acabó pasando la Nochevieja con la pareja.

“Cuándo estás allí es fantástico saber que hay personas en el Reino Unido que recuerdan que estás allí y el trabajo que estás haciendo”, dijo el joven teniente. A pesar de que tiene pocos días de descanso, el soldado decidió hacer una visita a ‘Mo’ y ‘Jo’. La señora Goody-Orris añadió: “El hecho de que cualquiera de estos soldados se siente a escribirnos una carta ya nos emociona. Pero que un joven de 26 años quiera pasarse por casa y quedarse con una pareja de octogenarios me parece grandioso”.